sábado, 1 de octubre de 2016

JORNADA DE DESGARRO SOCIALISTA


Las personas que vivimos la transición ilusionados en el futuro, los que creímos en una sociedad más comprometida y solidaria, los que esperamos la desaparición de las enormes desigualdades, los que deseamos que nadie viviera privado de cobertura de sus necesidades básicas.  Aquellos que de múltiples maneras ponen  su granito de arena para conseguir una sociedad más justa... bajo las siglas del PSOE o fuera de ellas, estamos viviendo unos momentos de mucho dolor.

 Y ante estas circunstancias cada uno de nosotros debemos hacer una reflexión personal de lo que está ocurriendo.

Dando un rápido repaso a nuestra reciente historia democrática, podemos recordar como en todas las formaciones políticas ha habido convulsiones internas que en ocasiones terminaron favoreciendo su futuro y en otras supuso su aniquilación.
 En el primer caso tenemos la extinta Alianza Popular que después de anexiones de varios partidos conservadores, de guerras internas en la época de Antonio Hernández Mancha, y de las idas y venidas de Manuel Fraga Iribarne, desembocó en el actual Partido Popular que se ha consolidado como único referente conservador del país, ante minúsculas formaciones de carácter testimonial (falangistas etc.).
Caso importante de la transición fue la aparición de la UCD de Adolfo Suárez que aglutinó la mayoría de la base electoral sumando a izquierdas y derechas y formando un centro político consistente. Sus guerras intestinas dieron lugar al desaparecido CDS.
Hace unos años, la división del PCE de Santiago Carrillo con la aparición de IU de Julio Anguita que motivó que muchos cuadros políticos pasaran a las filas socialistas.
Y el más actual el caso de los nacionalistas catalanes. La separación de CiU,  Convergencia y Unió, que habían gobernado durante muchos años con mayoría absoluta en Cataluña y su separación está teniendo consecuencias todavía.

En la fotografía de hoy la situación es digna de análisis.

Dos formaciones aparecen con cierta fuerza. Ciudadanos que resta muchos votos al PP y algunos al PSOE;  y PODEMOS que después de haberse coaligado con IU se nutre de los votos propios de los partidos de la izquierda y roba gran número de votos al PSOE.
Si sumáramos los votos del PP y parte de Cds, veríamos que los primeros apenas han perdido peso, y si al PSOE le sumáramos los de PODEMOS (restando los de IU y alguno más) obtendríamos que estaríamos en la misma base electoral que los socialistas han mantenido desde 1986.

En las elecciones del 26J el PP obtuvo 7.906.000 votos, el PSOE 5.424.000, PODEMOS 5.049.000, Cds 3.123.000 y el resto de partidos 2.100.000.

Si comparamos con los resultados anteriores a la crisis, los de 2004, el PSOE había obtenido 11.026.000 votos; el PP 9.763.000; IU 1.284.000 y el resto de partidos algo más de 3.000.000 

En un simple (no se si simplista) análisis se puede decir que los votos del PSOE se han ido en su mayor parte a PODEMOS y alguno a Cds, y los que le faltan al PP se han ido a Cds. Hacer las sumas y veréis como se aproximan a la realidad.

De todo lo anterior se puede concluir varias respuestas.

1.- El desastre del PSOE está más motivado por la aparición de PODEMOS y sus socios, que de una nefasta política de oposición. 

2.- La izquierda política española es la que está más plagada de personajes y grupos "listos", por eso está tan fraccionada y cada fracción se cree más "lista" que las otras y en lugar de sumar dividen con lo cual es difícil arrebatar el poder a la derecha

3.- En las dos últimas elecciones quien gana es el PP y por lo tanto quien tiene que formar gobierno (o intentarlo) son ellos, pero no exigiendo a nadie nada y pasando la pelota a otros. Nunca el PSOE ha tenido que abstenerse para que gobernaran los conservadores, Aznar tuvo que pactar con los Catalanes de CiU, vascos del PNV y Canarios de CC, para gobernar en el año 1996. Y los Socialistas han gobernado en distintas legislaturas en minoría, sin exigir nunca la abstención del PP.

4.-  Formar gobierno alternativo al PP en este momento es prácticamente imposible por las incompatibilidades entre Cds y PODEMOS.

5.- Ir a unas terceras elecciones sería incongruente, un gasto añadido y dar más votos al PP

Y aquí llega lo difícil. Qué hacemos?

El corazón nos dice a los que votamos socialista que favorecer el gobierno de Rajoy nunca.

La cabeza nos dice que hay que resolver y facilitar con la abstención (por primera vez en la historia) el gobierno del PP.

Y cuando la cabeza y el corazón no coinciden... está la ruptura. 
Y así está el PSOE hoy.

Yo creo que la única solución pasa por un gran esfuerzo de todos. Que el PP proponga otro candidato y los demás favorezcan su investidura y su gobierno.

Pienso yo.














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