miércoles, 9 de noviembre de 2011

S.O.S TREFACIO

S.O.S.  TREFACIO

Es otoño, los días se han hecho cortos y el frío empieza a colarse en nuestras vidas. Miro por la ventana y la oscuridad no permite distinguir las siluetas. Sólo alguna bombilla aislada parece reivindicar que existe vida.
Miro y recuerdo… recuerdo a los niños corriendo al salir de la escuela, recuerdo las carreras de “pita” “el escondite” y otras tantas carreras. Recuerdo a tanta gente mayor ir y venir sin parar mientras nosotros jugábamos. Recuerdo las caperuzas de papel llenas de castañas asadas para el recreo. Recuerdo a los mayores reunidos, después de Misa, hablando de tantas cosas…
Así eran nuestros pueblos, todos, Cerdillo, Murias, Villarino, Trefacio, así eran, a un paso el uno del otro. Con familias entremezcladas, con amigos en cualquier sitio, con animales que se cruzaban. Compartiendo la vida. La miseria, el trabajo, el dolor y las fiestas. ¡Que Fiestas! Que vida… tan bonita.
Y hoy, ellos ya no están. Nos faltan los que trabajaban duro mientras nosotros jugábamos. Y aquel momento se pasó.
Y los pueblos han empezado a sangrar. Poco a poco se les ha ido escapando la vida para otros lugares y… la soledad, el frío, la tiniebla empieza a apoderarse de ellos. Poco a poco se mueren. Y de repente llega alguien y le clava una estocada en el corazón y la sangre sale a borbotones y se muere, se va muriendo el corazón de nuestros pueblos. Se asfixia ante la falta de sangre. Y tal vez otras vidas abandonen nuestros pueblos.
Pero nos han encargado que busquemos un médico, urgentemente, para evitar el derrame. No, no somos salvadores, pero nos encargan que salvemos el halo de vida que pueda quedar.
Salimos corriendo, damos voces, pedimos auxilio y los médicos vestidos de trajes oscuros y corbatas nuevas, no son tan eficaces como los de bata blanca o verde, pero bata de trabajo. Esos otros médicos no saben de enfermedades vitales. Están ocasionalmente ocupados en otros intereses y no les preocupan las vidas que lentamente van haciendo más pequeños a nuestros pueblos. Y cuanto más pequeños son, menos les importa, aunque digan lo contrario.
Pero nosotros seguiremos gritando, más alto, más lejos, más fuerte, más unidos. Tenemos que encontrar el remedio a las heridas, donde sea. Pero no vamos a dejar morir a nuestra cuna, nuestra escuela, nuestros rincones de enamoramiento; no lo vamos a permitir.
Son demasiados los pueblos que han espirado, los nuestros no. No lo vamos a permitir. Tenemos que luchar, caminar, gritar… hasta encontrar su salvación.
Esto es lo que nos une, lo que nos motiva, lo que nos diferencia.
Lo consiguiremos.

5 comentarios:

  1. Ánimo Jesús!! No decaigas en la lucha a favor de ese pueblo tan bonito como es Trefacio. Grandes recuerdos tengo pescando las pequeñas truchas de su río.
    De los médicos de batas oscuras ya no podemos esperar nada. Ellos nos han llevado a situaciones como éstas, por acción u omisión.

    Te deseo toda la suerte del mundo.

    Un abrazo desde los Pirineos de un zamorano.

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  2. Leo en La Opinión que el anterior mandatario de Trefacio se llama José Ramos. Antes, en El Mundo, me entero de que la deuda del Ayuntamiento de Trefacio asciende tan solo a 45.000 €. Vaya con los periodistas.
    Menos mal que también puedo disfrutar de entradas como esta última tuya, gracias Jesús por darnos la oportunidad de leerla.
    Un abrazo.

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  3. Lo leo, lo leo, y no quiero que se acabe, no lo has podido escribir mejor, esos medicos de batas verdes es lo que nos ha faltado y nos falta, estamos hartos de medicos con trajes oscuros y corbata, que no saben cojer un bisturi, necesitamos a los de las batas y creo que contigo hemos acertado. Sigue vistiendo con bata blanca, verde u otro color el que te siente mejor, pero vistelo con orgullo y sabiendo que estas haciendo un sacrificio que algun día se te valorará. como siempre todo mi apoyo y el de mi familia (estan todos contigo). Un fuerte abrazo.

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  4. Actúa siempre con acierto. Esto tranquilizará a algunas personas y asombrará al resto.
    Mark Twain

    Un abrazo Primo

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  5. Jesús, lo más importante está logrado, nos han puesto en el mapa, ya saben donde estamos. Y se están tomando demasiadas molestias en convencer al mundo de que el problema de Trefacio es vivir por encima de nuestras posibilidades. Que granujas que son. Y de los Jueces no digo nada de lo que pienso porque es un delito muy malo. pero ya sabes, las madres son buenas pero los hijos son .................. ¿como se llama esa marca tan famosa de ordenadores?
    Un abrazo.

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