martes, 13 de abril de 2010

AQUELLOS AÑOS ...

PRIMAVERA EN EL PARAISO


Ha tardado en llegar, ha sido deseada, pero ¡ya está aquí! Por fin. Desde el lunes día 5, justamente cuando llegué a Trefacio, hemos pasado unos de esos días en los que apetece beberte el sol, no desperdiciar ni un instante de cada día. Las primeras flores, y las noches estrelladas: el paraíso… de verdad, ¡que maravilla!.

En el buzón de mi casa me esperaba una carta. Anónima. No quiso identificarse, aunque el matasellos la delató. Una carta sencilla, sincera, bonita, muy bonita y cargada de recuerdos y cariño. Gracias, muchas gracias.

En el recuerdo una conversación de bar, de hace unos pocos días, con otro amigo. Me contaba anécdotas de su juventud en el pueblo. Se le veía la alegría en el brillo de sus ojos mientras iba deslizando las trastadas que le hicieron feliz.

En ambos casos, con una carta o con una charla, tan bonitas, he visto surgir un cariño muy especial, el cariño a las raíces, al origen, a los primeros años de vida, a las cosas y a las gentes de nuestro pueblo.

Todos hemos vivido esos momentos inolvidables de aquellos años, que se han quedado grabados en nuestras mentes y nuestras retinas pues parece que los seguimos viviendo: cuando se iba a peras o a treixas, o a la fiesta de no se dónde, o en la escuela, o en las salidas con el maestro, o a buscar nidos, o con “la vela”, o a la sierra, o a la hierba, o a bañarse, o de pesca, o el partido contra cualquiera, o el baile, o las peleas, o los juegos, o cuando dijimos adiós y nos fuimos…

Creo que sería muy bonito, ilustrativo, formativo y gratificante que pudiéramos contar aquí esas pequeñas anécdotas que más nos han hecho sentir aquellos momentos mágicos. O aquellas otras que los mayores nos contaron y que contaban como verdaderas hazañas de sus vidas. O simplemente, hablar de aquellas personas, o incluso de animales, que marcaron una sensación inolvidable o que nos impresionaron tanto que hoy los seguimos recordando.

Es todo un reto. Y los que no tuvisteis la suerte de vivir en Trefacio o cualquier pueblo del entorno y estáis ligados sentimentalmente a él, encontraréis un motivo más para conocerlo y quererlo más, seguro.

No se trata de competir ni de ver quien escribe mejor. Todos podemos hacerlo como mejor nos parezca, con y sin faltas. Y por supuesto, siempre cabe la posibilidad del anonimato.

Ánimo, haz tu comentario.

19 comentarios:

  1. Mi primer recuerdo de la infancia, en casa de mis padres, temprano, encendía la lumbre y a los pocos minutos aparecía el tí Antonio (el bicileta), se tomaba una copa de hierbas y al rato lo veía con la azada al hombro, subido en su caballo, y a los praos. (Cuánta gente tenía caballo o burro, habría que contarlos). Al rato aparecía Emilio, un trozo de pan, una copa de aguardiente y la perrica (no era "La Sola", era otra más pequeña) mirándolo fijamente esperando una miga mojada. Luego su imagen en la fragua y poniendo herraduras. A veces en el potro, con las vacas, ¡qué espectáculo!...
    Los Guardias Civiles que venían de hacer su recorrido, con las capas mojadas...
    Luego a la escuela de Don Julio, cuántos recuerdos..., otro día.

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  2. Yo por desgracia apenas he pasado allí unos cuantos días de niño. El recuerdo que tengo más claro es a mi abuelo Chamarín dándome viejos corchos de botellas de vino para hacer barquitos junto con las cascaras de nueces y mondadientes para tirarlos por el caño a ver como navegaban el pequeño rio.

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  3. Vaya personaje el Ti Antonio Bicicleta, se marchó para Cuba el mismo año que se hundió el Titanic, el Año 13, como se decía antes.
    Estuvo en la caña de azúcar por Camagüey, y volvío en el Año 20. Su hermano José se marchó a Pensilvania y el regreso a España para casarse con la Ti Angela.
    Le gustaba un orujillo a primera hora, "pa matar el bicho". Y fué considerado de forma oficial de cara a Juicios en Puebla "un hombre bueno", se le llamaba a juicios en los que nadie próximo estuviera implicado, para opinar sobre temas de linderos, propiedades, etc.
    ''Vaya título!! Un hombre bueno. Eso no lo tiene ni Obama.
    Un abrazo a todos. Gracias Jesús.

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  4. os animo en esta aventura... ¡huele muuuuuy bien, a una mezcla de tierra mojada, hierba recién cortada, cisco de brasero y lilas!
    La foránea, nostálgica.

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  5. Mi primer cigarrillo.
    No sé cuántos años tendríamos, tal vez 9, era a principios de Otoño y llovía. Ángel (el Chuta), Antonio (el Jatico) y yo. El estanco lo tení el tí Pepe López en los bajos de la casa de Vicenta y Eloisa. Compramos un paquete de Peninsulares, ahí con un par, el tabaco mas duro que había, lo fumabas y te arañaba hasta llegar a los pulmones. No sé de donde sacamos las 3,50 pesetas que costaba. Nos fuimos al Vadrujal y como el tabaco sólo no entraba lo mezclamos con manzanas que todavía estaban verdes.
    Fumamos unos cuantos y los que nos sobraron los escondimos en un agujero de la pared del camino, al lado de la casa del médico. ¡Cómo nos pusimos los tres, a morir!, vómitos, dolor de cabeza... en casa echamos la culpa a las manzanas (que si tendrían veneno...)cualquiera decía que habíamos fumado.

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  6. Jesus, todo el mundo sabe que en el Valdrujal no hay ni había manzanas, pero si había yerbas de la risa. Unas yerbitas que mezcladas con el peninsulares son la reostia.
    Te cuento una, salíamos de misa, recuerdo que era por la tarde, a ultima hora, casi anocheciendo. El cura, D. José, nos había dao 2,50, salario como puedes ver de convenio. El Chuta iba ensimismao contando los ingresos obtenidos y por la curva de la casa de Jato venía la vela y delante, un carnero con más cuernos que el marido de la Morreau, que cuando vió al Chuta de espaldas se arrancó como un mihura, le sacudió un cabezazo de la leche. No era para reirse, pero ahora recordando ... me parto y me mondo.

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  7. Cuando yo todavía era pequeño tendría 10,11 o 12 años, no recuerdo, a mi padre no se porque razón le dieron las vacaciones en Abril, nos reunió a la familia, yo propuse hacer una reclamación a Telefónica en la puerta de Gran Via, pregunté por los Sindicatos y como vi aparecer una mano en todo lo alto (solo circulaba tan alto la de mi padre) decidí apoyar al resto y conocí las Tinieblas y la Semana Santa con un tal Franquito que tenía una “Carraca” de bandera tal y como lo escribo. También recuerdo llevar un balón de cuero que se ataba con aquellas correas y a la hora del recreo en la escuela de chicos estaba yo como un clavo para jugar un partido donde la banda del fondo era el caño. Si se concedieran los tiempos muertos como ahora y se considerara como tal recuperar el balón del caño, todavía estaríamos jugando con permiso de D. Julio.
    ¿Qué coño pasa os habéis pasado a la banda de los ocultos lectores?, ¿se os ha largado la memoria con la mitad de la mía?, que lástima, para los tiempos que corren es mejor no acordarse de nada,¡¡¡¡ DESCEREBRAOOSSSS!!!!.

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  8. Anónimamente juli16 de abril de 2010, 14:24

    Asi que había yerbas y daban risas...mezcladas con tabaco, te dan una hostia por la espalda. ¡NO, no me dagais mas, no quiero saberlo. Pero coño Chuta esto se la avisa a Ana. No me estraña que estes como estas. Cha...o

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  9. Hola a todos, soy Isa.
    Hay un episodio en Trefacio que me causa un tremendo dolor y un cargo de conciencia cada vez que lo recuerdo y es el encierro de Asunción (Tavoi)en los últimos años de su vida. No entiendo como pudimos tolerar todo su calvario, que nadie pudiera ayudarla, que fueramos cómplices de su infierno. Os aseguro que cuando lo pienso me pongo enferma.
    Pero tambien recuerdo muchas cosas buenas de toda la gente del pueblo, de las fiestas del Carmen, de los baños de la Salina..... de Corneira..... los partidos de futbol de solteros contra casados.... la gente de la generación de nuestros abuelos que trabajaban la tierra, hombres y mujeres muy trabajadores y formales....y de mi niñez, la mejor que me puedo imaginar, mis padres........todos los conoceis y estoy segura que quereis. Pero vasta de ponernos nostálgicos.
    Un saludo para todos

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  10. Hay una historia de nuestro juegos infantiles en el pueblo que no recuerdo bien quienes participábamos pero que era la leche.
    En Puebla había cine, de hecho la primer película que recuerdo ver fue la de Los Diez Mandamientos (como no), y en Trefacio además se hizo teatro y circo en el pajar de Tano. Pero unos cuantos niños teníamos nuestro "medio" particular. Colocábamos una caja de cartón en la escalera del campanario y dos botes de lata unidos a la caja uno en la ventana de la casa de mi hermano Pepe y otro en el balcón de Sergio (es decir, cruzábamos la Plaza; esos eran los altavoces. Nos poníamos uno detrás de la caja de cartón e íbamos pasando hojas de un revista que se veía por el frente de la caja, mientras otro iba narrando lo que se veía... ¡cómo funcionaba!Hombre, era barato, no contaminante, y además no cobrábamos las sesiones, al aire libre!!!!!!!

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  11. Otra más. Era la fiesta de Pedrazales. Yo me acosté pero dejé un tablón desde el suelo a la ventana de mi habitación, (para subir cuando volviera)metí la almohada en la cama, para que hiciera bulto, simulando que era yo y salí por la puerta de atrás. Así mis padres cuando se acostaran y se asomaran verían el bulto en la cama. Había quedado con Pepe Cañueto en ir a Pedrazales, así que de noche, para allá nos fuimos, andando, claro. Estuvimos en el baile un buen rato y para Trefacio otra vez andando. En el alto de Pedrazales salió un bicho corriendo entre las escobas, Pepe dice que era un lobo, yo no lo veía, no veía nada del miedo... Y lo mejor al llegar a la Plaza, su padre y los míos esperándonos con una varita cada uno... se nos quitó la tontería. ¡Cómo dormí de calentito!...

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  12. No podia dejar pasar esta oportunidad, experiencias tengo muchas no tantas como mi madre, es su pueblo, pero yo lo he mamado tambien, susi has hablado de mi abuelo, yo recuerdo verlo en la fragua, pocas veces quizas un par de ellas, que bueno era, tambien recuerdo lo del pan en el aguardiente,cuando era pequeña solia pasar mas tiempo en Trefacio y la primera persona que veia despues de bajar del coche despues de recorrer muchos km.( pero entonces dormiamos casi todo el camino), pues eso la primera persona era chamarin, porque al llegar sobre las 7 de la tarde ya oscuro en pleno octubre, ibamos corriendo ha buscar a mi abuelo y claro estaba donde chamarin alli nos saludabamos todos le decian a mi madre "que rapaces mas grandes tienes ya" y entonces aparecia aquel señor con su sonrisa y me daba una galleta de.... creo que era canela, me sentaba en la ventana y me quedaba mirando todo, en mi mente no entraba que en un bar hubiera para comprar de todo.
    Como extraño aquella galleta..........

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  13. Hola a todos, soy Isa.
    Hay un episodio en Trefacio que me causa un tremendo dolor y un cargo de conciencia cada vez que lo recuerdo y es el encierro de Asunción (Tavoi)en los últimos años de su vida. No entiendo como pudimos tolerar todo su calvario, que nadie pudiera ayudarla, que fueramos cómplices de su infierno. Os aseguro que cuando lo pienso me pongo enferma.
    Pero tambien recuerdo muchas cosas buenas de toda la gente del pueblo, de las fiestas del Carmen, de los baños de la Salina..... de Corneira..... los partidos de futbol de solteros contra casados.... la gente de la generación de nuestros abuelos que trabajaban la tierra, hombres y mujeres muy trabajadores y formales....y de mi niñez, la mejor que me puedo imaginar, mis padres........todos los conoceis y estoy segura que quereis. Pero vasta de ponernos nostálgicos.
    Un saludo para todos

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  14. Cuando yo todavía era pequeño tendría 10,11 o 12 años, no recuerdo, a mi padre no se porque razón le dieron las vacaciones en Abril, nos reunió a la familia, yo propuse hacer una reclamación a Telefónica en la puerta de Gran Via, pregunté por los Sindicatos y como vi aparecer una mano en todo lo alto (solo circulaba tan alto la de mi padre) decidí apoyar al resto y conocí las Tinieblas y la Semana Santa con un tal Franquito que tenía una “Carraca” de bandera tal y como lo escribo. También recuerdo llevar un balón de cuero que se ataba con aquellas correas y a la hora del recreo en la escuela de chicos estaba yo como un clavo para jugar un partido donde la banda del fondo era el caño. Si se concedieran los tiempos muertos como ahora y se considerara como tal recuperar el balón del caño, todavía estaríamos jugando con permiso de D. Julio.
    ¿Qué coño pasa os habéis pasado a la banda de los ocultos lectores?, ¿se os ha largado la memoria con la mitad de la mía?, que lástima, para los tiempos que corren es mejor no acordarse de nada,¡¡¡¡ DESCEREBRAOOSSSS!!!!.

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  15. os animo en esta aventura... ¡huele muuuuuy bien, a una mezcla de tierra mojada, hierba recién cortada, cisco de brasero y lilas!
    La foránea, nostálgica.

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  16. Mi primer recuerdo de la infancia, en casa de mis padres, temprano, encendía la lumbre y a los pocos minutos aparecía el tí Antonio (el bicileta), se tomaba una copa de hierbas y al rato lo veía con la azada al hombro, subido en su caballo, y a los praos. (Cuánta gente tenía caballo o burro, habría que contarlos). Al rato aparecía Emilio, un trozo de pan, una copa de aguardiente y la perrica (no era "La Sola", era otra más pequeña) mirándolo fijamente esperando una miga mojada. Luego su imagen en la fragua y poniendo herraduras. A veces en el potro, con las vacas, ¡qué espectáculo!...
    Los Guardias Civiles que venían de hacer su recorrido, con las capas mojadas...
    Luego a la escuela de Don Julio, cuántos recuerdos..., otro día.

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  17. Mi primer recuerdo de la infancia, en casa de mis padres, temprano, encendía la lumbre y a los pocos minutos aparecía el tí Antonio (el bicileta), se tomaba una copa de hierbas y al rato lo veía con la azada al hombro, subido en su caballo, y a los praos. (Cuánta gente tenía caballo o burro, habría que contarlos). Al rato aparecía Emilio, un trozo de pan, una copa de aguardiente y la perrica (no era "La Sola", era otra más pequeña) mirándolo fijamente esperando una miga mojada. Luego su imagen en la fragua y poniendo herraduras. A veces en el potro, con las vacas, ¡qué espectáculo!...
    Los Guardias Civiles que venían de hacer su recorrido, con las capas mojadas...
    Luego a la escuela de Don Julio, cuántos recuerdos..., otro día.

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  18. Vaya personaje el Ti Antonio Bicicleta, se marchó para Cuba el mismo año que se hundió el Titanic, el Año 13, como se decía antes.
    Estuvo en la caña de azúcar por Camagüey, y volvío en el Año 20. Su hermano José se marchó a Pensilvania y el regreso a España para casarse con la Ti Angela.
    Le gustaba un orujillo a primera hora, "pa matar el bicho". Y fué considerado de forma oficial de cara a Juicios en Puebla "un hombre bueno", se le llamaba a juicios en los que nadie próximo estuviera implicado, para opinar sobre temas de linderos, propiedades, etc.
    ''Vaya título!! Un hombre bueno. Eso no lo tiene ni Obama.
    Un abrazo a todos. Gracias Jesús.

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  19. Yo por desgracia apenas he pasado allí unos cuantos días de niño. El recuerdo que tengo más claro es a mi abuelo Chamarín dándome viejos corchos de botellas de vino para hacer barquitos junto con las cascaras de nueces y mondadientes para tirarlos por el caño a ver como navegaban el pequeño rio.

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