lunes, 17 de agosto de 2009

ADIOS, PEPÍN.

¡¡¡ADIOS, PEPÍN!!!


Por muchas noticias que vayan surgiendo, ninguna es tan importante como la despedida para siempre a un amigo.
Ocurrió el sábado día 8. Después de una enfermedad cruel, en pocos meses, nuestro Pepín no pudo resistir.
Asistimos el domingo a su funeral y posiblemente haya sido de los más numerosos que se recuerden en nuestro pueblo.
No he querido escribir precipitadamente para evitar expresar el fluir de los sentimientos, pero no podría escribir antes otra cosa que no fuera la que hiciera referencia a su ausencia.
Algunos comentarios estaban mal ubicados y me sentía en la necesidad de permitir que todo el que quisiera expresar sus ideas lo hiciera en el lugar que le correspondía, en un lugar reservado para él y su familia.
Creo que recordar ahora cada detalle de lo que fue su presencia no es necesario. Creo que tampoco lo es reconocer la personalidad y el carisma de Pepín. Todos sabemos como era. Y todos sabemos que fue una buena persona, amigo de todo el mundo.
Su mujer Mari Carmen, sus hijos Nerea y Juanjo y toda su familia pueden sentirse orgullosos de formar parte de su entorno más íntimo. Los que le conocimos y compartimos su amistad, también lo estamos.
Este mes se le ha marchitado una hoja más al árbol de nuestro pueblo. Ha sido un año duro: Jerónimo, María, Moisés y ahora Pepín.
¡La plaza del Carmen está un poco más sola!.

PD. Ayer me informaban que Antonio propuso dedicar la obra de teatro de este año a la memoria de Pepín, el público aplaudió unánimemente. Un aplauso para Antonio y para el público.