lunes, 12 de enero de 2009

UN REY MAGO MUY ESPECIAL

SÍ HAY REYES “MAGOS”


Esta es una historia real, aunque parezca un cuento de hadas.

Como todos sabréis tenemos una Residencia de Ancianos en la Comunidad de Madrid. La abrimos en 1995, hace casi 14 años. En ella tenemos a 72 ancianos/as. La mayor parte tienen a sus familiares que les visitan, les sacan a comer o cenar etc., pero hay algunos que no tienen a nadie, sólo a nosotros. Ni unas Navidades hemos dejado de estar con ellos hasta que cenan el día de Nochebuena y Nochevieja. Hemos tenido un personaje de Papá Noel que les ha llevado un detallito a cada uno. Todos los años les hacemos una pequeña fiesta, con una actuación musical, dulces, etc., esto es lo normal, es nuestra obligación, y lo hacemos con mucho gusto.

Pero… un día, hace nueve años, va a visitarme un señor, joven, al que no conocía de nada. Me dice que “tiene hecha una promesa y que le gustaría ir el día de Reyes, vestido de Rey Mago, a llevar un regalo (un perfume) a cada uno de nuestros ancianos”. Como hay tantas historias, yo le miro sorprendido pensando qué es lo que me iba a pedir…él me lo debió notar y me dice que trabaja en un restaurante de Humanes de Madrid, y que no quiere nada a cambio, que es algo personal suyo, y que sin compromiso. Me preguntó el número de hombres y mujeres que teníamos para diferenciar los perfumes. Empezó a darme algunas referencias suyas y lo ví honesto y acepté. Sinceramente me costó trabajo creerme aquello, pero como no tenía nada que perder le dije que no había inconveniente y que yo mismo le ayudaría.
Habíamos quedado que iría por la tarde, así que yo, por si acaso, allí estaba esperando a ver qué pasaba. A las cinco más o menos, vemos que un Rey Mago llama al timbre, venía acompañado de otro señor; traían unas bolsas de plástico en la mano. Cuando llegan a recepción, efectivamente, era el señor que me había pedido permiso hacía unos días. Yo era un signo de interrogación, no me lo podía creer. Le acompaño a los salones, lo presento, los abuelitos emocionados y el Rey y su “paje” empiezan a regalar un perfume (además de marcas conocidas) a cada uno. Le llevó el regalo incluso a los que estaban encamados.
Cuando terminamos me cuenta ya que su promesa es porque su suegra estaba enferma, y me dice si puede seguir haciéndolo más años. Por supuesto le dije que sí, que cuando quisiera, ya que la experiencia había sido preciosa. Esto ocurrió en el año 2000.
Nosotros no somos ni tan siquiera clientes habituales de su restaurante, pero el 4 de Enero del año siguiente se me presentó otra vez en la Residencia para ir el día de Reyes como el año anterior.
Y así año tras año. Terminaba de dar las comidas, se vestía de Melchor, impecable, y a nuestra Residencia, más de una hora entregando los regalos.

Hace unos años tenía a su abuelo en otra Residencia, no en la nuestra y había fallecido el día 5 de Enero, pero no fallaron a la cita, el día de Reyes allí estaban con sus regalos. No iban a más Residencias, sólo a la nuestra. A veces le acompañaba un hermano o un camarero del restaurante y hubo un año que incluso fue con él su propia mujer.

Este año su suegra ha fallecido, pero él quiere mantenerse fiel a su compromiso. Parece ser que a ella también le emocionaba esta actitud y él se siente feliz llevando un poco de felicidad en su nombre.

Ya veis, sí hay gente distinta, buena gente, MAGOS de verdad. No les importa ceder parte de su tiempo y su dinero a cambio de la satisfacción de llevarse una sonrisa y algún beso de personas que, algunas, no tienen a quien dárselo.

Desde aquí, sólo puedo decir GRACIAS en nombre de ellos, y en el nuestro especialmente. Gracias Rey Mago porque además de tu trabajo, de tener otras ocupaciones, todavía te quedan esos minutos de un día festivo para regalarlos a personas que necesitan de gente como tú. De verdad ¡eres un MAGO!.





4 comentarios:

  1. Hola Susi me parece inmensa tu historia aunque yo no creo en los reyes magos.
    Yo creo en las personas y a veces parece ser un dogma de fe mucho más idealista que cualquier religión, necesito que alguien me cuente historias como esta para seguir abasteciendo un interior que a veces parece secarse.
    Esta gente hay que cuidarla, por ellos no hay motivo de preocupación con poco se abastecen y lo que de verdad les alimenta es poderse dar, pero el sentirse queridos por lo que hacen, les da todo lo necesario para seguir siendo lo que son.
    Lástima no fueran tres. Cuando le vuelvas a ver dile que yo sin conocerlo le admiro y que tengo un frasco de BARON DANDY o lo que quiera y si me quiere a mi dile que yo también le quiero

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  2. La pena es que siempre, en principio, desconfiamos.
    Mi propósito para este 2009 es no preguntarme por o para qué, sino aceptar que muchas veces no hay ningún doblez, ninguna intención, ningún cinismo.
    Ja, hay quién diría que ya soy bastante confiada como para tratar de serlo más, pero no me arrepiento de ello, al contrario, creo definitivamente en las buenas intenciones y en las buenas personas.

    La foránea de siempre...

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  3. Hola Jesús, he leido tu escrito del "rey Mago" y yo (Toñi,) fuí testigo de ello.Recuerdo a todos los ancianos que estaban asombrados y contentos y nosotros (los empleados)más, porque además "locas"por verle la cara y nada...en los tres años que yo estuve, no hubo manera.

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  4. Hola Susi me parece inmensa tu historia aunque yo no creo en los reyes magos.
    Yo creo en las personas y a veces parece ser un dogma de fe mucho más idealista que cualquier religión, necesito que alguien me cuente historias como esta para seguir abasteciendo un interior que a veces parece secarse.
    Esta gente hay que cuidarla, por ellos no hay motivo de preocupación con poco se abastecen y lo que de verdad les alimenta es poderse dar, pero el sentirse queridos por lo que hacen, les da todo lo necesario para seguir siendo lo que son.
    Lástima no fueran tres. Cuando le vuelvas a ver dile que yo sin conocerlo le admiro y que tengo un frasco de BARON DANDY o lo que quiera y si me quiere a mi dile que yo también le quiero

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