martes, 30 de septiembre de 2008

AYER, EN TREFACIO

 


LAS PEQUEÑAS COSAS QUE NOS HACEN LO QUE SOMOS


 


 


El otro día hablábamos de nuestro RIO, no sabéis la alegría que me produjo leer los comentarios que habéis escrito. Entre líneas había un cariño y un apego que me confirmaba cuánto queremos a nuestro viejo (porque está desde siempre) o nuevo (porque es vigoroso) río. ¡Qué más da! Todos lo queremos y todos lo llevamos en nuestras neuronas.


Pero lo más bonito es ver que cuando hablamos de Trefacio, de su paisaje, de los caños de sus praos, de los montes, de las fiestas de la Virgen del Carmen, del río o de algo que nos traslade a nuestro pueblo, siempre nos acordamos de sus gentes, de los que están y de los que se han ido. 


A cada rincón asociamos una cara, una imagen, un recuerdo.


Y es que nuestras vivencias de la infancia o de la juventud son las que nos han hecho lo que somos hoy, con algunas interferencias, que da la vida. Pero la esencia, los mimbres, son nuestros y de nuestra tierra.


 Aquellos pequeños detalles, aquellas pequeñas cosas: aquella escuela, a veces con desfiles al son del Carasol hasta el Ladreiro; en temporada, aquellas castañas asadas que llevábamos para el recreo; aquellos juegos de “la pita” y el escondite; aquellos partidazos de fútbol de 3 contra 3, o si había suerte alguno más, o los otros contra los de Galende…; aquellas noches a “treisas” o a peras del ti Elías; o el rebusco de las castañas, con unos cucurriles encima del cesto; los paseos por el camino de las Salinas a nuestra playa de piedras…; los tiznajos del ti Puntillas en Carnavales; las alboradas de  San Antón y los Mártires; las verbenas con el picú; las partidas del subastao y de dominó donde Sergio o con Barandales; aquellas juergas en casa de Chamarín, que parecía que siempre estaba esperando a que alguien le pidiera que cantara, y cantaba; las siegas de hierba del couto de abajo; las majas con sopa de vino y un poquito de “picante” con las mujeres; las matanzas que eran un acontecimiento familiar; la pesca de truchas, de todas las maneras; el ir con la vela de las ovejas o con las vacas; aquella gente solidaria comprando carne de una vaca que se le murió a alguien; o cuando se tocaba a concejo, se tocaba para arreglar los caños; para ir a la sierra, para ayudar a alguien que se le había quemado la chimenea o… porque aquella gente nuestra que ya no está y fue tan importante para nosotros, terminaba de fallecer, y nos uníamos como hermanos en el dolor de su familia.


¡Cuántas cosas hemos vivido juntos! ¡cuántas nos unen!; sí, no importa a quién con quién, siempre hemos coincidido con alguien en algo, sin distinciones. Sin buscarlo. Porque sí. Porque vivíamos el mismo ambiente, las mismas historias, las mismas penurias, la misma ilusión: nuestra vida.


Y hoy, al leer y escuchar los comentarios, me doy cuenta como brota el recuerdo de aquellos días felices y me digo por qué no puede ser igual que entonces, (con los cambios lógicos que el progreso nos ha traído), que pudiéramos quedar algún día sólo para hablar, para sentir la emoción de aquella juventud tan bonita. Para no perder nuestros orígenes. Tal vez, si recuperáramos la comida o merienda de la Fiesta, o en los Mártires, o para el Patrón, cualquier día, quedar para recargar nuestra memoria. Y, si fuera posible, traer a nuestros hijos y nietos para dejarles el testimonio…


No es melancolía, o tal vez algo. Es, sobre todo, querer utilizar este medio no solo para informar y concienciar sobre la situación actual de nuestro pueblo, sino también para que sirva de vehículo de tansmisión, de unión de algo que nadie puede robarnos: nuestro pasado.


 



2 comentarios:

  1. Jesús, te acuerdas de D. Julio, el primer maestro que tuvimos muchos.

    La escuela, el "campo de futbol" de los llameiros o el "grande" de la era del Ti Carrasco.

    Es subir a los chopos por los nidos de "pega".

    Angelin "el Chupo", Pepe "el abuelo", Prudencio, Jeromines, Angelin "el de Vicenta", Angelito el "chato", Pepin "el de Carmen", Paco "el púgil", Angelito "el de Lola", Jesusín "el de Teresa",Pepe "purreto", Pepe Cañueto, Paco "el de la ti Sofía", su hermano Juanito, Luis "el de Vitorina", Angelito "pataligera", ....... Que gente, desgraciadamente faltan algunos.

    El otro día me llevé una alegría, me encontré con Gabino el de "maría la del gallino", y charlando nos reconocimos. Fué la leche.

    El próximo día, haré un recuerdo de Ellas. Que buenas que estaban todas.

    Un abrazo,

    Cuando te vea en el pueblo te digo quien soy. Es posible que ya lo sepas.

    No mires la lista. No estoy en ella.

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  2. Como tu no escribes, escribo yo hasta que te canse.

    ¿como recuperar aquellos tiempos?

    Puede ser fácil, hay que ser más humanos. Hoy. el vehículo de unión pueden ser la Asociación Virgen del Carmen. Si conseguimos potenciarla, podremos conseguir fondos para hacer cosas.

    Cosa 1. Los mayores son importantes, ¿cuanto cuesta contratar un autobú? Para que una vez a la semana, los lunes, salga de Murias a las 9,30, pase por Cerdillo, La Plaza de la Iglesia en Trefacio, entre en Villarino y regrese a las 13,30 con el recorrido inverso. Con tres lunes al mes bastaría. Yo creo que 100 euros semanales puede ser un precio adecuado. Estamos hablando de 3.600 euros anuales. Una asociación que puede alcanzar 300 socios, ¿no se puede repercutir 12 euros, por asociado, a este servicio?. La gente mayor bajaría al mercado, harían la compra, arreglarían sus "libretas", verían mundo, etc.

    Nos olvidamos, de la furgoneta cochambrosa, de sus conductores, etc. Vista al frente sin mirar a atrás, camino del ladreiro cantando el caralsol. es coña...............

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